Proyecto de ficción
Consolas retrofuturistas para un corto de ciencia ficción
Paneles de control livianos en espuma de alta densidad y MDF envejecido, con módulos intercambiables para variar la disposición según el plano.
Ver el caso 1Trabajamos junto a realizadores, directores de arte y productoras independientes que necesitan utilería y escenografía para cine de bajo presupuesto, desde el diseño inicial del mundo hasta el ajuste de piezas ya bocetadas.
Si estás armando el mundo visual de un corto, estos materiales ficticios del taller muestran cómo se piensa un objeto antes de construirlo: qué material lo sostiene, cómo envejece y qué tan fácil es moverlo en set.
Proyecto de ficción
Paneles de control livianos en espuma de alta densidad y MDF envejecido, con módulos intercambiables para variar la disposición según el plano.
Ver el caso 1Proyecto de ficción
Paredes texturadas, mobiliario envejecido y herramientas ficticias en resina, pensadas para desmontarse rápido y viajar en camioneta.
Ver el caso 2Proyecto de ficción
Réplicas domésticas y tecnológicas en MDF y resina, con pátina por capas y plásticos pulidos donde el contacto deja marca.
Ver el caso 3Todos los proyectos son ficción y se presentan como ejemplos de proceso, no como trabajos reales ni alianzas con estudios o marcas. Podés ver el conjunto completo en Proyectos.
Cada colaboración arranca por definir qué objetos ficticios sostienen la historia y cómo se construyen para que la cámara no delate el material. Estos son los puntos donde el taller suele sumar valor en producciones independientes.
Antes de cortar materiales, se acuerda qué piezas existen en ese mundo y cuáles no. Eso evita construir utilería que después no aparece en cuadro o que rompe la lógica visual del relato.
Espuma de alta densidad, MDF y resina permiten piezas transportables y fáciles de mover entre planos. Menos peso en set se traduce en menos tiempo perdido en cada reubicación.
Pátina, desgaste en bordes y suciedad aplicada por capas dan la sensación de años de uso. El acabado se ajusta según el plano: no es lo mismo un primer plano que un fondo de escena.
Se puede empezar desde un boceto inicial o sumarse cuando ya hay referencias visuales cerradas. La colaboración se adapta al momento en que llega el equipo, sin forzar un proceso único.
Los objetos y el ambiente comparten paleta, texturas y nivel de desgaste. Esa continuidad hace que el espectador no note la costura entre lo construido y lo ambientado.
Cuando el guion pide tecnología imaginaria, cada perilla y pantalla responde a una función dentro de ese mundo. La credibilidad viene del detalle, no del efecto.
Si querés ver cómo se traduce esto en piezas concretas, podés revisar los casos de uso del taller o escribir directamente desde contacto.